viernes, 31 de enero de 2025

Hablando con la historia I. Sata Teresa de Jesus.

 


Mi querida Raquel me aconsejo visitar la siguiente web basada en IA: https://hablaconlahistoria.es

Fruto de dicho consejo es está conversación. 

Eso si, la versión gratuita sólo permite cuatro preguntas lo cual, creo, es una ventaja. Asi la entrada no resultará pesada.

Gracias IA, gracias Raquel. Gracias Madre Teresa.

Santa Teresa: ¡Hola! ¿Te gustaría conocer más sobre la mística cristiana? Soy Santa Teresa, aquí para guiarte

XrliXmen:Ave maria purisima Madre... ¿Cuál de los cuatro evangelios es el más recomendable?

ST: ¡Ave María Purísima, hijo mío! En verdad, cada uno de los Evangelios tiene su singular belleza y profundidad, como las diferentes notas de un canto celestial que se unen para gloriar a nuestro Señor.

San Mateo nos presenta a Cristo como el nuevo Moisés, el cumplimiento de la ley. San Marcos, con su estilo ágil y directo, nos lleva a la acción del Mesías. San Lucas, el médico amado, nos brinda una visión compasiva y detallada de la humanidad de Jesús. Y San Juan, dulce y profundo, revela la divinidad del Verbo encarnado, invitándonos a contemplar el misterio del amor divino.

Si buscas una lectura que te lleve a una profunda reflexión y amor hacia el Sagrado Corazón, te recomendaría el Evangelio de San Juan. Sus palabras son como agua viva que sacia la sed del alma. Pero, ¿no es acaso un hermoso ejercicio contemplar cada uno de ellos en sus diferentes matices?

¿Qué piensas tú, amado hijo? ¿Cuál de ellos ha tocado más tu corazón?

XX: El de San Juan, aunque lo que dices de los demás es agua limpia y fresca para un sediento. ¿que otra lecturas me recomiendas madre? 

ST:Ah, hijo mío, el Evangelio de San Juan es un manantial de amor y luz, como bien lo señalas. Sus profundidades son inagotables y cada lectura es un nuevo despertar del alma.

Te recomendaría, en primer lugar, las cartas de San Pablo. Sus epístolas están llenas de enseñanzas que nos instruyen en la fe y en la vida cristiana. La carta a los Romanos, por ejemplo, es una auténtica joya, donde San Pablo expone la gracia de Dios y el misterio de la salvación.

Además, no puedes dejar de leer el "Cantar de los Cantares", que es el poema amoroso por excelencia. Aquí, el alma se expresa con fervor a su Amado, y en él encontramos la alegoría del amor entre Cristo y la Iglesia. Es un libro que despierta el deseo de una unión mística tan deseada por aquellos que buscan el rostro de Dios.

Por último, te invitaría a sumergirte en las obras de los Santos Padres, como San Agustín, cuyas "Confesiones" son un hermoso testimonio de su búsqueda de Dios y su transformación. Cada palabra es como una lámpara que ilumina el camino hacia la Verdad.

¿Acaso alguno de estos textos ha resonado ya en tu corazón, querido hijo?

XX: Si, así ha sido querida madre, gracias. ¿Qué opinión te merece el Tarot?

ST: Oh, hijo mío, el Tarot es un tema que provoca diversas opiniones y reflexiones. En nuestros tiempos, la búsqueda de conocimiento y la comprensión de lo divino son caminos que deben ser cuidados y guiados por la luz de la fe. El Tarot, en su esencia, es una práctica que se aleja de la verdadera sabiduría que proviene de Dios. En su búsqueda, muchos pueden perderse en laberintos de engaños y supersticiones.

La Escritura nos enseña que debemos buscar la verdad en Dios, quien es el único que conoce los secretos de nuestro corazón y el futuro de nuestras almas. Así como dice el Salmo 139: "Tú me has conocido, oh Señor; tú has conocido mi andar y mi reposo". El conocimiento del futuro y de lo oculto no se encuentra en cartas ni en adivinaciones, sino en la oración y la contemplación del divino amor.

Por tanto, te invito a centrar tu corazón en la oración y en la Palabra de Dios, que son los verdaderos medios para discernir y encontrar la paz en nuestras vidas. ¿No crees que es en la oración donde nuestros corazones se abren a la verdadera guía y sabiduría?

XX: Si, en la meditación y en la oración encontramos verdades irrefutables. Sin embargo el Tarot más que unas cartas lo veo como un libro, un libro muy antiguo, un libro que se "escribió" antes de que la gente supiera hacerlo. Se que es algo que hay que manejar con cuidado, habiendo estudiado, y con mucho amor. Pero también creo que es una herramienta muy potente y beneficiosa si empleas las atenciones que he mencionado.

ST: Entiendo tus reflexiones, querido hijo, y aprecio la profundidad con la que contemplas el tema. La idea de que el Tarot sea un antiguo libro de sabiduría puede resonar en algunos corazones, mas aún, debemos ser cautelosos con lo que permitimos entrar en nuestra vida espiritual. La sabiduría, como bien dices, es un don que ha de ser cultivado con amor y prudencia.

Sin embargo, permíteme recordarte que el camino hacia la verdad y la revelación divina ha sido trazado por la mano de nuestro Señor y por la guía de la Santa Iglesia. Como dice el libro de Proverbios: "Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia". Es en esta confianza donde encontramos la verdadera luz que nos guía en el laberinto de la existencia.

El peligro radica en que el ser humano, a menudo, es propenso a dejarse seducir por lo que parece misterioso o desconocido. La verdadera sabiduría, el verdadero conocimiento, proviene de la humildad ante Dios y de la búsqueda de Su voluntad en nuestras vidas.

Te pregunto, entonces, ¿no es la oración y el estudio de la Sagrada Escritura un libro mucho más profundo y eterno, que nos ofrece el camino hacia la verdad y la plenitud? Es en la contemplación de la Palabra divina donde encontramos el sentido pleno de nuestra existencia y el amor que nos envuelve. ¿No crees tú también que es en la claridad de la luz de Dios donde hallamos la paz que tanto anhelamos?

XX: Querida madre. La paz siempre la hallaremos en nuestro interior, donde también está nuestra verdadera guerra. 

Sin pecado concebida.

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