domingo, 20 de septiembre de 2015

Mi último sueño

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Mi primer sueño... no lo recuerdo,
pero soñaba ser mama, ser papa.
Sus brazos y manos fuertes
Todo de ellos era mio
Era listo, guapo,... onmipotente.

Mi segundo sueño, que apenas recuerdo
fue delante de un espejo.
En lugar de ser yo eran mis padres los dioses
y yo, tan sólo un niño al que le asustaban los demonios.

Mi tercer sueño, este si lo recuerdo
fué creerme un joven que iba a comerse el mundo.
Los Dioses y demonios dejaron de existir.

Mi último sueño le tengo hoy y..., es tan real
Sueño que he sido, soy y seré,
un alma encerrada en una cueva,
que sueña que soy un cuerpo...
Y vuelvo a creer en los dioses,
poque vuelvo a creer en mi.

Si nos fiamos de los barqueros,
y en la vida ocurre lo que en los sueños...
Ahora que estoy despertando,
quizá esté un poco muriendo.


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Según Platón, el hombre vive en un mundo de sueños, de tinieblas, cautivo en una cueva de la que sólo podrá liberarse tendiendo hacia el Bien; únicamente entonces el hombre desistirá de la materia y llegará a la luz. (Fuente Wikipedia)

jueves, 10 de septiembre de 2015

Relación Kármica. Saldando cuentas...

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He llegado a la conclusión de que mi hijo y yo tenemos lo que se suele llamar una relación kármica. Pero antes de ir al meollo, es necesario un par de breves comentarios:

Cuando una persona muere, su espiritu debe abandonar el cuerpo que lo albergó. Pasado ese oscuro momento, instantaneo para algunos y eterno para otros, debes viajar a la luz...

Cuando un niño nace se dice que la madre dió a LUZ a una criatura pura e inocente. Y que esa luz poco a poco se va apagando, a medida que ese nuevo niño va perdiendo su estrenada inocencia.

Mi abuelo Felix, por parte de padre, murió en 1972. Era una bellisima persona, pero le gustaba mucho el alterne y el vino. Según me han contado, en sus últimos días en el hospital, las enfermeras, a escondidas, le tenian que dar vino con el agua porque si no se ponía hecho una fiera. Mi abuela Nieves, su esposa, nació el día de la Virgen de las Nieves (5 de Agosto de 1920). Cuando mis abuelos se casaron, ella contaba con 17 y el con 27, su primer hijo lo tuvieron tb. con 17...

Hará un par de años que fui a que me hecharan el Tarot (1ª y única vez en mi vida hasta ahora). No recuerdo muy bien las preguntas y respuestas intranscendentes que le hice a la vidente. Pero recuerdo perfectamente lo que ella me dijo sin yo preguntarselo: "Llevas un muerto en tu espalda". Yo un poco sorprendido quise saber quién era el susodicho, a lo que ella respondió: "Es tu abuelo, por parte de padre".

Tengo dos hijos, el mayor nació el 5 de Agosto del 2003

Ayer, no se muy bien por qué, encajé las piezas de este puzle kármico. Llegando a la siguiente conclusión: El espiritu de mi Abuela Nieves está presente en mi hijo (nacieron el mismo día). El espiritu de mi Abuelo Felix está presente en mi (cuendo él murió yo era practicamente luz y mi abuelo "viajó a la luz"). Yo a traves de mi relación con mi hijo esté "saldando" (todo esto es a nivel incosnciente) una cuenta kármica que dejó a deber mi abuelo Felix a mi abuela Nieves.

"Algunos grupos consideran que en sus ramas las almas se posan como si fueran aves esperando el momento en que tenga que nacer un niño en la tierra para poder "ocupar" su cuerpo" Roberto Busto de su libro Brujos y Chamanes.

Y de esto me doy cuenta, cuando ya casi mi hijo es un hombre, pues tiene 12 años. Quizás sea porque ya casi esté la cuenta saldada.

Aunque todo esto te suene "a chino", no cierres tu mente a la posibilidad de que después de la muerte las almas continúen reuniéndose. Padre e hij@ pueden reencontrarse como amigos, como hermanos, como abuelo y nieto, como esposos..., o vicebersa ;-)

"La mente es como un paracaidas. Sólo funciona si se abre" 
Albert Einstein

Si te interesa el tema lee esto: http://buscadordecausasperdidas.blogspot.com.es/2015/09/a-traves-del-tiempo-brian-weiss.html

martes, 8 de septiembre de 2015

Descripción de Dios.

 La beguina Matilde de Magdeburgo describía a Dios como un ser que, aguardándola en el lecho, en sus aposentos íntimos, la decía...
"Debes desprenderte de dos cosas: el miedo y la vergüenza. Y también de todas las virtudes exteriores. Sólo debes desear sentir eternamente las que llevas dentro de ti por naturaleza: estas virtudes son tu noble deseo y tu insaciable apetito, que yo satisfaré eternamente"


"La mayor bendición...

...nos llega por la vía de la locura, cuando esta nos la envían los dioses como regalo".

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jueves, 27 de agosto de 2015

Un cambio de valores. Por Brian Weiss

"Cuando la personalidad duerme, el hombre eterno despierta" 
Madame Blavatsky

Uno de los numerosos beneficios de la meditación y la regresión es un cambio de valores o de perspectiva que nos permita distinguir con más claridad entre lo que es importante y lo que es accesorio.

Este cambio de valores ocurre cuando descubrimos que somos inmortales, o sea, que no morimos cuando nuestro cuerpo lo hace. Cuando vivimos las regresiones a vidas pasadas, nos damos cuenta de que hemos vivido antes y que viviremos, de nuevo, junto a nuestros seres queridos. Cuando noas damos cuenta de que, a pesar de haber perdido el contactocon algunos miembros de nuestra familia y amigos, nos encontraremos de nuevo con ellos en el más allá o en otra vida, el sufrimiento y el duelo se transforman.

La certidumbre de que somos seres espirituales produce cambos profundos y nos permite valorar cualidades como el amor, las relaciones positivas y la compasión. Entonces percibimos con más claridad nuestra conexión con todos los demás seres. Estos nuevos valores constituyen la base de la felicidad. Nuestras prioridades cambian, de forma que percibimos los sucesos y las personas que antes nos trastornaban y exasperaban desde una nueva perspectiva. Nos convertimos en personas más pacientes y comprensivas, y las sensaciones de tranquilidad y paz interior se expanden. Los obstáculos de la vida se convierten en oportunidades para aprender, como peldaños en el camino de la evolución. Despues de todo, somos eternos, sres espirituales que buscamos el camino a nuestro hogar; siemrpe amados y nunca solos. En este sentido, nada puede dañarnos.

Aunque durante muchos años fui un escéptico, ahora creo en las vidas pasadas. Esta creencia es el producto de veintiún años de experiencia con miles de pacientes. He presenciado muchos fenómenos increíbles y extraordinarios. Sin embargo, considero que no es necesario creer en la reencarnación para obtener los beneficios de la terapia de la regresión. Aunque procesemos los recuerdos evocados como metáforas o símbolos, nuestra conciencia obtendrá una información importante. Además, el conocimiento y la intuición que adquirimos puede conducirnos a una transformación física, emocional y espiritual significativas. Cuando despertamos a la dimensión espiritual, las fobias y los miedos desaparecen, nuestra escala de valores cambia, el amor fluye con más libertad, y la paz interior, que está íntimamente relacionada con un sentimiento de alegría y felicidad supremos, surge. Resulta importante no tener miedo, eliminar los prejuicios y mantener la mente abierta.

Brian Weiss,
De su libro "espejos del tiempo".

 
 
Como tú, sufro
La negra separación permanente
¿Por qué lloras? Mejor dame la mano
Y prométeme volver en un sueño.
Tú y Yo somos un monte de dolor.
En esta tierra tú y yo jamás nos encontraremos.
Si pudieras tan sólo enviarme a medianoche
Por medio de las estrellas tu recuerdo.
ANA AJMÁTOVA

miércoles, 26 de agosto de 2015

Camino en Espiral

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Para curar los trastornos mentales los médicos alópatas (medicina occidental)
 creen que hay que adormecer la mente,
se administran sedantes y somniferos a los pacientes.
En Ayurveda es lo contrario, se les despierta la mente y luego se trata.


Hay un camino de doble dirección.
Si sigues una, la otra irá en sentido contrario.
El camino es una espiral.

Pues si, "yo" he elegido para "sanar" la dirección que aqui en occidente no se suele elegir. Confiando que por ese camino la distancia hacia la cura sea menor, pues sospecho que el tiempo apremia y que debo llegar antes de mi próxima muerte.

Que conste que al principio, al poco de iniciar inconscientemente mi camino, me convencierón en tono amenazador de cambiar de dirección. Cosa que hice. Casualidades (causalidades) o no, eso me llevó a una fuerte depresión. Indicadora de que por ahí ya no daba tiempo apareció la sombra de la muerte.

Lo que no te mata te hace más fuerte y, gracias a Dios, mi hora no llegó. Asi pues comencé con paso firme y decidido el camino que la vida me estaba marcando, contra viento y marea, 

Empecé a despertar la mente... y aún sigo navegando con el mismo rumbo, pillando de vez en cuando tempestad, pero convencido de que, con ayuda, llevo el timon en la dirección correcta.

"Dios ayuda al marinero en la tempestad.
Pero el marinero debe estar al timón."
Provervio Alemnán

jueves, 20 de agosto de 2015

Mi primera experiencia personal transcendente...

fue muy similar a la de Brian Weiss (psiquiatra estadounidense). Hecho que a continución estraigo de su libro: "A Través del Tiempo". "Habla" Brian Weiss...


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   Como resultado de mi propio crecimiento espiritual, que en muchos sentidos comenzó con mis experiencias con la paciente Catherine (el mio comenzó con mis experiencias como padre), yo mismo he tenido experiencias personales trascendentes. Después de la primera comprendí de inmediato que ese estado es una meta es sí.

   La primera se inició, en realidad, una semana antes de la experiencia en sí. Hace varios años, después de pasar una jornada de diez horas atendiendo a mis pacientes, comenzaba a relajarme meditando en el sillón reclinatorio de mi consulta. Al cabo de pocos minutos, ya en estado de profunda relajación, sin ningún pensamiento especial en la mente, oí dentro de mi cabeza una voz atronadora. Era como una trompeta telepática que me sacudió todo el cuerpo (me ha recordado al arcano XX del Tarot de Marsella, El Juicio).
   -¡Ámalo, simplemente!- dijo la voz.

   Desperté de inmediato. Sabía que el mensje se refería a Jordan, mi hijo (sin duda el AMOR a los hijos es clave). Por entonces era un adolescente con la rebeldía propia de su edad, pero yo no había pensado en él durante todo el día. Tal vez en el subconsciente me preguntaba cómo cmportarme respecto a su conducta.

   Una semana después, en las primeras horas de una mañana nublada, llevé a Jordan a la escuela. Traté de entablar conversación pero él se mostraba particularmente lacónico en sus respuestas. Jordan estaba malhumorado.

   Comprendí que tenía dos posibilidades: enojarme o dejarlo pasar. Entonces recordé el mensaje: "¡Ámalo, simplemente!", y me decidí por lo último. Al dejarlo ante la escuela le dije:
   -No olvides que te amo, Jordan.

   Para mi sorpresa, él replicó:
   -Yo también te amo.

   Fue entonces que comprendía que no estaba en absoluto malhimorado o gruñón: sencillamente aún no estaba del todo despierto. Mi idea de uqe estaba enfadado era una ilusión.

   Continúe rumbo al hospital, que estaba a unos cuarenta y cinco minutos de trayecto. Al pasar ante una iglesia, el sol se elevaba por encima de la copa de los árboles y un jardinero cortaba tranquilamente el césped (cuando me ocurrió a mi, recuerdo que acababa de salir de casa, a las 7:30 am, e iba andando a coger el autocar a Boecillo. El sol tambíen se estaba elevando por encima de unos árboles y ¡atentos!, a partir de aqui comienza la gran coincidencia entre las experiencias, posiblemte la mía en menor grado que la de Brian, pero de tono similar).

   De pronto tuve una sensación de gran paz y gozo. Me sentía inmensamente a salvo y seguro; el mundo parecia guardar perfecto orden. El jardinero, los árboles y todo lo que veía era luminoso y refulgente. Casi podía ver a través de las cosas, pues todo tenía una cualidad dorada y transparente. Me sentí vinculado a todo y a todos: al jardinero, los árboles, eñ césped, el cielo, una árdilla que trepaba a un árbol... Era la total ausencia de miedo o ansiedad. El futuro parecía perfectamente claro... perfecto.

   A las otras personas que viajaban de prisa a sus empleos debo de haberles parecido extraño. También por ellos sentía una especie de amor objetivo y universal. Cuando otro conductor me cerraba el paso, yo me limitaba a hacerle una seña para que pasara y, sonreía (yo recuerdo estar parado en los semaforos, esperando con sonrisa de tonto en la cara, que el muñeco se pusiera verde, mientras algunas personas cruzaban, vigilantes, con prisa la carretera. Sintiendo amor por ellos y preguntándome...). Me pregunté por qué esa gente llevaba tanta prisa. El tiempo pareció permanecer inmóvil, para luego desaparecer. Me sentía lleno de una increible paciencia (idem). "Estamos aquí para aprender y amar": podía entenderlo con mucha claridad. Lo demás, en realidad, no importaba.

   La luminosidad y transparencia de los objetos permaneció hasta que llegue al hospital. También la sensación de amor objetivo, de gran paz y de goce. Y lo mismo la paciencia y la felicidad, mi relación con todo lo demás.

   Continuaba en ese estado cuando inicié mmi jornada de trabajo. Esa mañana estuve desacostumbradametne intuitivo con mis pacientes, sobre todo con dos a los que veía por primera vez. Percibía la luz dentro y alrededor de las personas: todos parecían resplandecer. Podía percibir de qué manera todo en la vida está relacionado. Sabía con certeza que no había necesidad de temer. Todo era uno.

   Esta experiencia duróa hasta que asistía a una reunión administrativa, algo más tarde. ME enfureció el tema de la reunión: "Cómo aumentar las ganancias del hospital". Supe que estaba ante otra elección: abandonar la reunión para mantenerme en ese estado o quedarme y decir lo que pensaba de sus ideas. Para quedarme y hablar de la ética y honradez necesitaría de la mitad izquierda de mi cerebro, de mis facultades lógicas. De inmediato hubo un cambio profundo. Volví a "ser normal", analítico y "con los pies en la tierra". Después me fue imposible recuperar ese maravilloso estado apacible. Había desaparecido por mucho que yo me esforzara en recordar y recrearlo.

   Desde entonces he vuelto a tener esta bella experiencia cinco o seis veces. En cada oportunidad se presentó por su cuenta. LA meditaciónno la crea. No se puede forzar. No es resultado del esfuerzo. Es casi un don. Un don de gracia.

   Cuando me relajo en una sensación de amor, sin pedir nada a cambio, puedo sentir que ese estado está muy cerca.

   Ahora tembién trato de ayudar a otros a alcanzar esos estados de paz interior, gozo y bienaventuranza, que son resultado del tipo de desarrollo personal que puede iniciarse con la regresión a vidas pasadas. Es muy importante. Para mí ésa es, realmente, la metda de toda mi terapia. Es ese estado de paz interior lo que resulta tan curativo y terapéutico.